Criar de acuerdo a la personalidad de los hijos es mucho mejor

Adaptar el estilo de crianza a la personalidad del niño puede reducir mucho el riesgo de depresión y ansiedad, aseguran investigadores.

El estudio de tres años de 214 niños y sus madres reveló que una buena concordancia entre los estilos de crianza y la personalidad del niño reducía el riesgo de éste de síntomas de depresión y ansiedad

Pero los niños en una relación mal emparejada tenían el doble de riesgo de síntomas de depresión y ansiedad.

Los niños tenían una edad promedio de nueve años al inicio del estudio de la Universidad de Washington, que aparece en la edición en línea del 1 de agosto de la revista Journal of Abnormal Child Psychology.

"Este estudio se aleja del abordaje de que un estilo de crianza vale para todos, y da consejo específico a los padres sobre cómo mitigar la ansiedad y depresión de sus hijos", aseguró en un comunicado de prensa de la Universidad de Washington la autora líder Cara Kiff, residente en psicología de la Facultad de medicina de la universidad. "Tomamos en cuenta características que hacen a los niños vulnerables a la ansiedad y la depresión, e incluimos cómo eso conforma la manera en que los niños reaccionan a distintos métodos de crianza".

"Escuchamos hablar mucho de padres que se involucran en exceso, como las 'madres tigre' y los 'padres helicóptero'", señaló en el comunicado de prensa la coautora y profesora de psicología Liliana Lengua. "El instinto de los padres es ayudar y respaldar a sus hijos de alguna manera, pero no siempre está claro cómo hacerlo de la mejor forma. Esta investigación muestra que la crianza es un equilibrio entre intervenir o no con guía, respaldo y estructura según las pistas que proveen los niños".

Los niños que eran más capaces de controlar sus emociones y conducta eran más propensos a estar ansiosos o deprimidos si tenían un padre muy controlador. A esos niños les iba mejor emocionalmente cuando sus madres les daban algo de autonomía.

Pero los niños que eran menos capaces de regular sus emociones y acciones se beneficiaban de más estructura y guía, hallaron los investigadores.

"Los padres deben estar disponibles para ayudar, pero no para hacerse con el control, en las situaciones difíciles, y ayudar a sus hijos a navegar los desafíos por sí mismos", añadió Lengua.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

Propranolol mejora los hemangiomas infantiles

Seis meses de tratamiento con propranolol redujo el tamaño, la elevación y el color de hemangiomas infantiles, según mostró un estudio realizado en Australia.

Varios estudios de casos habían demostrado una involución significativa de los hemangiomas infantiles con propranolol (ver noticias de Reuters Health del 5 de abril y del 17 de mayo del 2011, y del 10 de agosto del 2009).

De hecho, muchos médicos lo están indicando como terapia de primera elección, afirman los autores en la revista Pediatrics.

El equipo de la doctora Marcia Hogeling, del Sydney Children's Hospital, reunió a 40 niños de entre 11 semanas de edad y 4 años con hemangiomas en lugares que podrían causarles desfiguración. Al azar, recibieron una dosis oral diaria de 2 mg/kg de propranolol o placebo durante 24 semanas.

La respuesta a la terapia se midió según la estimación a ciego del volumen cada 4 semanas y la calificación a ciego del color y la elevación a través de fotografías al inicio del estudio y a las 12 y 24 semanas.

A la cuarta semana, el crecimiento de los hemangiomas "se frenó abruptamente en todos los pacientes tratados con propranolol", informa el equipo.

En adelante, el volumen promedio comenzó a disminuir de manera constante en el grupo tratado con propranolol, mientras que aumentó al principio y luego disminuyó en el grupo control.

A las 24 semanas, el volumen se había reducido un 60 por ciento en el grupo tratado con propranolol y un 14 por ciento en el grupo control.

El enrojecimiento y la elevación también disminuyeron significativamente más en el grupo tratado con el fármaco.

A las 24 semanas, el enrojecimiento había desaparecido en el 23,5 por ciento de los niños tratados con propranolol, contra ningún caso en el grupo control. El 11,8 y el 35,7 por ciento de ambos grupos, respectivamente, mantenía una coloración significativa.

Durante el estudio, a los participantes se les controló cuidadosamente la presión, la frecuencia cardíaca y la glucosa en sangre, sin que se registraran signos de hipotensión, bradicardia o hipoglucemia.

"Aun con un grupo pequeño y heterogéneo, los valores P demuestran una reducción significativa del volumen y una disminución suficiente del enrojecimiento/elevación como para justificar el uso de propranolol como opción de primera línea para tratar hemangiomas infantiles potencialmente desfigurantes o complicados", concluyó el equipo.

FUENTE: Pediatrics, 2011.

Via publico.es

Mala alimentación en los primeros años de vida provoca daños irreversibles

Los daños nutricionales sufridos en los primeros meses de vida conducen a un deterioro permanente, y podrían afectar también a las generaciones futuras. El alimento que que el niño no reciba durante los primeros años de vida marcará su desarrollo intelectual por el resto de sus días

Se estima que por lo menos 200 millones de niños en los países en vías de desarrollo no llegan a alcanzar su máximo potencial debido a las carencias nutricionales de sus primeros años.

Los primeros años de vida son una etapa fundamental en el desarrollo del niño porque en ella se produce el mayor crecimiento.

Pero para lograr su máximo potencial es preciso que la alimentación sea la adecuada. Todo aquello que los niños experimentan durante los primeros años establece una base trascendental para el resto de su vida, y esto se debe a que el desarrollo de la primera infancia repercute substancialmente en el aprendizaje básico, el éxito escolar, la participación económica, la ciudadanía social y la salud.

El cerebro es el órgano que más rápidamente crece, pesa 35 gramos al nacer y a los 14 meses ese peso ya alcanza los 900 gramos; lo que representa el 80% del peso en el adulto. Durante los dos primeros meses de vida crece a un ritmo de 2 miligramos por minuto; pero cuando hay desnutrición no sólo se detiene el crecimiento cerebral, sino que además se presenta una atrofia del cerebro.

La suerte del Sistema Nervioso Central está determinada en los primeros 14/18 meses de vida. Si durante este tiempo, el niño no recibe una adecuada ingesta de nutrientes y estimulación adecuada, puede presentar deficiencias cognitivas.

Durante el embarazo las neuronas comienzan a multiplicarse y seguirán haciéndolo luego del nacimiento dependiendo de los nutrientes. Un bebé nace con miles de millones de células cerebrales que representan el potencial de toda su vida; sin embargo, para desarrollarse, estas células necesitan conectarse entre sí y multiplicarse. Este proceso dependerá de la alimentación que ese bebé reciba. Se estima que por lo menos 200 millones de niños en los países en vías de desarrollo no llegan a alcanzar su máximo potencial.

La lactancia materna es una herramienta poderosa y económica para mejorar la salud y las tasas de supervivencia infantil. Se comprobó que mejora el desempeño mental de los niños: aquellos que fueron amamantados durante seis a nueve meses tienen un coeficiente intelectual que supera en unos 6 puntos al de los amamantados durante menos de un mes. Los lactantes alimentados exclusivamente con leche materna durante seis meses, en vez de cuatro meses, también gatean y caminan antes.

Pese a estas recomendaciones, en la Argentina según los datos de la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS 2007) si bien el 95,4% de los niños inician su alimentación mediante lactancia materna, a medida que transcurren los meses esta práctica comienza a perderse.

Así, a los dos meses, el 57% de los niños se alimenta exclusivamente con leche materna, a los cuatro meses el 46%, y a los seis meses, sólo el 36%. Esto significa que la lactancia exclusiva disminuye casi un 40% en los primeros dos meses de vida.

Una encuesta más reciente llevada adelante por el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires determinó que el año pasado el 38,8% de las madres bonaerenses amamantaron hasta el cuarto mes a su bebé, dos puntos porcentuales más que en 2009, práctica que ayuda a prevenir las enfermedades respiratorias en los bebés.

La Organización Mundial de la Salud destaca que un comienzo de vida saludable le brinda a cada niño igual oportunidad para surgir y convertirse en un adulto que realiza un aporte económico y social positivo a la comunidad. Despegar el potencial genético permite tener igualdad de oportunidades.

Alivia las molestias del embarazo

El primer trimestre y el tercero (en algunos casos también el segundo) son “moviditos” en cuanto a síntomas incómodos del embarazo: casi todas las futuras mamás experimentan alguna de las molestias típicas. Por otra parte, en estos meses también pueden aparecer trastornos comunes, como un resfriado, un dolor de cabeza... Y ya sabes que en muchos casos no puedes recurrir a los fármacos (solo debes tomarlos cuando te los recete el médico). Pero tú tranquila: existen alternativas seguras para encontrar el alivio que buscas.

ACIDEZ /ESTÓMAGO

Suele aparecer en el último trimestre, ya que el aparato digestivo se ve desplazado y muy presionado, lo que provoca el reflujo. Para remediarlo:

SÍ PUEDES...

Comer en pequeñas cantidades, seis o siete veces al día, hacer la digestión sentada y dormir semirecostada. Tras la cena, espera un par de horas antes de irte a la cama. Evita los alimentos muy grasos (frituras, embutidos) y los muy condimentados. Y si notas que la acidez está a punto de llegar, bebe un trago de leche fría, verás qué alivio sientes.

NO DEBES...

Tomar antiácidos sin que te los haya recetado el médico (no todos son seguros y son controlados), ni bicarbonato (puede causar efecto rebote).

PROBLEMAS /DORMIR

Prácticamente todas las gestantes los tienen. El volumen de la tripa, las patadas del bebé, el estrés y la necesidad constante de orinar lo provocan.

SÍ PUEDES...

Prescindir de las bebidas excitantes después de cena. Y por la noche, seguir un ritual tranquilizante: cena frugal (la lechuga y la leche tibia inducen al sueño), paseo en pareja y dormir siempre a la misma hora. Una vez en la cama, imagínate a tu bebé flotando en el útero, feliz. A continuación ve relajando cada parte de tu cuerpo, de abajo a arriba. El sueño vendrá solo.

NO DEBES...

Tomar somníferos ni tranquilizantes, ya que pueden dañar al bebé. No tomes infusiones naturales contra el insomnio, no son seguras.

DOLOR DE ESPALDA

Es propio de los últimos meses, cuando la curvatura de la columna se acentúa y el peso del útero es más que considerable. Para evitarlo:

SÍ PUEDES...

Cuida tus posturas. Evita en lo posible realizar tareas domésticas. Y si no te queda otra, acuérdate de agacharte doblando las rodillas, y no coger cosas pesadas. No estés mucho tiempo de pie ni te sientes en sillones bajos. Si ya hay dolor, pide a tu pareja que te haga un masaje, como si amasara, la zona de la nuca y los hombros; después por la columna con las manos abiertas y movimientos de arrastre.

NO DEBES...

Tomar relajantes musculares, ni aplicarte terapias de onda corta, microondas o magnetoterapia (no existen estudios que avalen su seguridad).

ESTREÑIMIENTO

La mitad de las embarazadas lo sufren. El aumento de la progesterona y la presión del útero son los «culpables».

SÍ PUEDES...

Aumentar el consumo de fibra. Toma más frutas y verduras, salvado, yogures y aceite de oliva (sin abusar) a diario.

Mantente activa y bebe más agua. Un remedio infalible: mezcla un yogur natural con ciruelas y albaricoques secos y tómalo en el desayuno. Las ciruelas pasas también son una buena fuente de fibra.

NO DEBES...

Tomar laxantes por tu cuenta. Aunque la mayoría, usados en casos puntuales, están aceptados, otros no aportan tanta seguridad.

NÁUSEAS /VÓMITOS

Hasta el 80% de las mujeres sufren algún episodio de náuseas en el embarazo y el 50% padecen, además, vómitos. Suelen aparecer en el inicio de la gestación y remitir al final del primer trimestre.

SÍ PUEDES...

Comer galletitas saladas ayuda a asentar el estómago. Además, toma comida sólida a primera hora y deja los líquidos para más adelante, ya que se toleran peor. A media tarde puedes beber (a sorbitos) una ginger ale: lleva jengibre, que combate las náuseas. A lo largo del día, haz seis o siete comidas ligeras, en vez de dos o tres.

NO DEBES...

Tomar medicamentos antieméticos por tu cuenta, se ha comprobado que algunos atraviesan la placenta y son nocivos para el feto.

RETENCIÓN /LÍQUIDOS

La hormona progesterona es la responsable de que retengas más líquidos. Si notas al final del día los pies hinchados es normal, pero si también se te hincha la cara y te duele la cabeza, debes ir al médico cuanto antes. Solo si es una retención normal:

SÍ PUEDES...

Beber al día 2 litros de líquidos, llevar una dieta que favorezca la diuresis, aumentando los alimentos ricos en proteínas y bajos en sodio (carne magra, pescado azul...) y tomando espárragos o piña. Reduce el consumo de sal y reposa con los pies en alto.

NO DEBES...

Tomar diuréticos. Hace años salió la noticia de que podían ayudar a prevenir la preeclampsia, pero fue rechazada y los especialistas desaconsejan su uso.

Apendicectomía laparoscópica sería mejor para los niños

Los niños que necesitan una apendicectomía tendrán menos infecciones y drenajes de abscesos, y hospitalizaciones más cortas, si se los opera con laparoscopía y no con la cirugía convencional, revela un estudio multicéntrico efectuado en California, Estados Unidos.

"Observamos esos resultados principalmente en los mayores de 12 años", publica en Archives of Surgery el equipo del doctor Steven Lee, del Centro Médico de la Harbor-University of California en Los Angeles.

El equipo examinó datos de 7.650 pacientes de hasta 18 años con una apendicectomía realizada entre 1998 y el 2007. El grupo operado con laparoscopía tuvo una tasa de infección de las heridas del 2,4 por ciento, comparado con el 5,2 por ciento de los niños intervenidos de manera convencional.

Las tasas de reinternación fueron del 3,2 y del 4,5 por ciento, respectivamente.

Los niños con perforación del apéndice tendieron a necesitar la cirugía convencional. Ellos fueron el 34 por ciento de todas las cirugías abiertas, pero el 24 por ciento de las laparoscopías.

Además, entre los pacientes con apéndice no perforado, aquellos operados con laparoscopía tuvieron menos de la mitad de la tasa de infecciones que los intervenidos de manera convencional (un 1,3 frente a un 2,7 por ciento) y hospitalizaciones más cortas (de 1,7 versus 2,1 días).

Las perforaciones, como es habitual, causaron más infecciones y prolongaron la internación.

Los pacientes operados con laparoscopía tuvieron una tasa de infecciones del 5,7 por ciento, comparado con el 9,2 por ciento del grupo operado de manera convencional. Además, permanecieron internados cinco días, comparado con los 5,7 días del otro grupo.

Luego, al analizar la morbilidad, el equipo halló poca diferencia entre los procedimientos en los menores de 12 años.

Las diferencias fueron más pronunciadas en los mayores de 12 años. En aquellos con apendicitis sin perforación, la tasa de infecciones fue del 1,1 por ciento, comparado con el 3,5 por ciento del grupo operado de manera convencional.

Y los niños con perforación del apéndice necesitaron menos drenajes de abscesos si los habían operado con laparoscopía (un 8 por ciento) en lugar de cirugía convencional (un 17,5 por ciento), y tuvieron hospitalizaciones menos prolongadas (de 4,8 días versus 5,6 días).

Durante el estudio, se popularizó el uso de la laparoscopía: aumentó del 22 por ciento de los casos en 1998 al 70 por ciento en el 2007. Aunque en los niños más pequeños, la tasa de morbilidad entre los procedimientos no variaría demasiado, el equipo escribió que la laparoscopía sería más económica.

Los autores aseguraron que los cirujanos están entrenados como para realizar ambos tipos de cirugías en el mismo tiempo, e infirió que los costos serían más bajos.


FUENTE: Archives of Surgery, online 20 de junio del 2011
Reuters Health

Desde MedlinePlus

La Toxoplasmosis en el embarazo

La toxoplasmosis es un parásito, primo cercano del que produce el paludismo, que recorre todo el torrente sanguíneo y se instala en los distintos tejidos. Y a decir verdad es el parásito más exitoso en el mundo, casi que la mitad de la población mundial en algún momento lo ha tenido”. Esta es la explicación rápida y sencilla del parasitólogo quindiano Jorge Enrique GómezMarín, dedicado a trabajar en prevención y atención a madres gestantes.

Este parásito está presente en las aguas potables (el tratamiento con cloro no lo afecta) y es transmitido por el gato y otros felinos, además de encontrarse en la carne de res, pollo y cerdo cuando está cruda. No resulta mortal salvo en casos de población con problemas inmunológicos (es decir con bajas defensas). En mujeres el problema surge cuando el primer episodio sucede durante la gestación, pues aunque se produzcan defensas rápidamente, el parásito se traslada a través de la placenta al bebé generando daños graves en sus tejidos, principalmente el cerebro y los ojos.

Según explica el doctor Gómez Marín, en estos casos pueden pasar varias cosas. Si el contagio es durante el primer trimestre, el riesgo es de un aborto natural, que si no llega a pasar la placenta es probable incluso que el bebé nazca sin toxoplasmosis. Por el contrario, en el segundo trimestre es mucho más riesgoso. El bebé adquiere la enfermedad en un momento de su desarrollo que le produce daños irreversibles como la ceguera. Cuando el contagio de la madre sucede en el tercer trimestre de gestación, es posible que el bebé nazca con la enfermedad pero sin los síntomas y está en manos del neonatólogo y el infectólogo trabajar para evitar riesgos pues los síntomas pueden aparecer en el tiempo.

Consejo de mi bebé
La Asociación Colombiana de Infectologia recomienda en su guía que a las madres gestantes que nunca han sido contagiadas con toxoplasmosis se les practique una vez por mes la prueba de laboratorio. De esta manera se puede hacer una detección inmediata.

Mitos y verdades
El agua de la llave es factor de riesgo: Cierto. El agua potable de la llave, según estudios en el Quindío, puede ser responsable hasta del 50% de los casos. Se previene hirviendo el agua y cuidando que permanezca al menos 10 minutos más desde que comienza a burbujear.

Las embarazadas no pueden vivir con mascotas. Falso. Los gatos domésticos y los gatos adultos difícilmente transmiten el parásito pues adquieren inmunidad luego de la primera infección y no vuelven a transmitirlo. Las madres gestantes deben evitar el contacto directo con tierra, con las heces y con gatos pequeños. Los perros no transmiten la toxoplasmosis.

Hay que evitar la carne cruda durante el embarazo. Cierto. La carne cruda (res, cerdo y pollo) es un factor de transmisión que explica del 10 al 15% de los casos. Las madres gestantes deben usar guantes al manipular carne cruda y prepararla muy bien.

Desde elespectador
La nota fue extraida del enlace citado.

El rol del papá

Un padre, cuya figura resulta ausente o borrosa para el hijo, retrasa la evolución del niño. Es la conclusión de diversos estudios, los cuales resaltan que la ausencia del papá en la formación del bebé le genera daños irreversibles a largo plazo, entre ellos falta de concentración, ansiedad, dificultad en la formación de lazos duraderos y tendencia a la depresión.

“La presencia de los dos padres es fundamental, pues así se desarrollan adecuadamente las dos funciones dentro de la familia: la materna y la paterna. La primera, no sólo la ejecuta la mamá sino también el papá, y le permite al niño aprender a cuidarse y a proveerse bienestar. La segunda también la realizan los dos, pero es más importante el rol del padre, ya que le permite al niño esforzarse para alcanzar metas, adaptarse bien y tener un comportamiento social adecuado”, afirma el doctor René Solano, sicólogo de familia.

Sin embargo, las consecuencias de un padre ausente en la crianza del niño dependen de múltiples factores: la edad del hijo en la que se inicia la privación de la presencia paterna y la duración de la misma, las causas que la originan y otros factores del entorno familiar, social y cultural.

“Los niños que no tienen una figura masculina bien establecida son más caprichosos y centrados en sí mismos, no se esfuerzan, les cuesta reconocer el derecho de los otros, rechazan las normas y muestran dificultad para obedecerlas. A aquellos que sostienen buenas relaciones con sus padres les es más fácil controlar sus emociones y regular su comportamiento socialmente”, agrega el doctor Solano.

LOS NUEVOS PADRES

En el siglo XX, la mujer lideró su propia revolución, fenómeno que la llevó a diferentes esferas culturales y políticas antes vetadas para ella. Pero también, y tal vez lo más importante, generó un cambio en la perspectiva que tenía sobre ella misma y su función en el hogar. Esto desencadenó un cuestionamiento del rol masculino tradicional, lo que ha llevado a la mayoría de los padres actuales a revaluar los modelos de educación basados en la fuerza y la agresión física.

“La sicología demuestra la importancia de la relación con nuestros padres en la constitución de una vida mental sana y lo crucial de la figura paterna en el crecimiento. La paternidad pasa a ser un elemento irreemplazable en la constitución de la masculinidad del niño varón, y en la capacidad de sentirse atraída por los hombres, en la niña mujer”, afirma un estudio liderado por el reconocido médico chileno Ricardo Capponi.

Al respecto, el doctor Solano opina que todos los padres poseen unos elementos culturales con los cuales ejecutan la crianza, pero cuando tienen la posibilidad de ser padres a su estilo, pueden renovar dichos elementos.

“Hoy día hay una apertura que les permite a los padres (si así lo quieren) ayudar en la crianza de sus hijos e interesarse por no generar ningún daño. La recomendación es que haya cercanía, porque actualmente existen retos y necesidades sociales diferentes a las de antes. El padre no es sólo el que provee el alimento a la casa, ni el que imparte la disciplina; actualmente hay un nuevo llamado a establecer vínculos emocionales con los hijos”, indica el doctor Solano.

EL PRIMER AÑO, UNO DE LOS MÁS IMPORTANTES

En esta etapa se establecen lazos estrechos entre el bebé y los padres, quienes ejercerán una gran influencia en el desarrollo social, emocional y cognoscitivo del niño.

Los bebés desarrollan vínculos con ambos padres casi al mismo tiempo. En un estudio clásico, los niños de un año en adelante protestaron de igual manera por la separación del padre y de la madre, mientras que los de nueve meses o menos sólo protestaron por la separación de la madre. Cuando ambos padres estaban presentes, un poco más de la mitad de los bebés buscaron a la madre, pero casi la mitad mostró tanta o mayor inclinación hacia su padre.

“Un padre cercano le permite al hombre instalar una reserva de ternura corporal con los de su mismo sexo que no estimula el deseo homosexual —como tantas veces se malentiende—. Eso le permite ejercer tranquilamente la amistad, la cooperación con otros hombres, la confianza y el cariño, disminuyendo la desgastante competencia agresiva”, concluye la investigación del doctor Capponi.

NO SE DIVORCIE DE SU HIJO

Una recomendación vital para los padres separados es que el papá no asuma un rol sólo recreativo. Mientras la mamá trata de formar orden y responsabilidad de lunes a viernes, el papá aprovecha el fin de semana sólo para el juego.

“Eso genera una disputa muy grande. El padre debe vincularse también con el desarrollo sicológico, orientar a su hijo e inspirarle modelos de desarrollo y metas. La idea es que esa relación supere la amistad y no se refiera únicamente al fin de semana. Debe haber otros momentos de acercamiento”, recomienda el experto.

¿Y usted, ¿qué papá es?

Son muchas las formas de ejercer la paternidad, aunque no todas sean recomendables. Una lista de algunos tipos de papás.

Ausente. No se entera de los asuntos íntimos de sus hijos, lo cual le impide ejercer una función paterna real.

‘Billetera’. Piensa que su función se limita a proveer. No participa en la formación real de su hijo.

Recreativo. Generalmente lo encarna el padre divorciado, que para compensar su ausencia en el hogar busca ganar popularidad ante su hijo. Sin embargo, no trasciende en los asuntos reales e importantes en la vida del niño.

‘Papa Mamá’. No sólo es el padre que ocupa el lugar de la madre cuando ella no está. También es el papá interesado en formar parte de la crianza de sus hijos y que además quiere reconocer sus necesidades emocionales.

EN LOS JUEGOS

La forma de relación padres-hijos es igualmente importante, pero absolutamente diferenciada. Mamá se ocupa del bebé de una forma más protectora, alimentándolo, jugando con caricias, mimos y arrumacos delicados, mientras que papá pone en práctica actividades un poco más rudas, como levantarlo por los aires o balancearlo. Se podría decir que sus juegos son más “físicos”.

Ambas formas de jugar con el pequeño promueven muchos estímulos y emociones. El niño aprenderá jugando a defenderse, a competir, a ser mimado y a brindar un cariño recíproco. Los juegos con el papá desde los primeros meses de vida son claves, ya que logran estimular específicos músculos y funciones cerebrales.

Por Natalia Echeverri Vargas

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