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Probióticos serian beneficiosos para tratar dermatitis atópica en los niños

Los niños que toman suplementos de probióticos, que son las bacterias buenas" que viven en nuestros intestinos, son menos propensos a desarrollar eccema, según concluye una revisión de la literatura médica.
"Espero que los investigadores sigan estudiando estos suplementos para ver si sus resultados permiten desarrollar nuevas opciones terapéuticas para los bebés predispuestos" a desarrollar eccema, dijo Negar Foolad, autora principal del estudio y estudiante de grado de la University of California, en Davis.
El eccema infantil, o dermatitis atópica, es un trastorno cutáneo no contagioso que causa picazón intensa.
El estudio de Foolad, publicado en Archives of Dermatology, revela que uno de cada cinco niños sufre de eccema o dermatitis atópica.
La doctora Sonia Michail, profesora asistente de la University of Southern California y del Hospital de Niños de Los Ángeles, explicó que se desconoce la causa del trastorno, pero que algunas teorías lo han asociado con las alergias y la intolerancia a ciertas comidas.
Foolad y sus colegas, uno de los cuales es consultor de empresas que comercializan estos suplementos, reunieron los resultados de 21 estudios sobre un total de 11.000 participantes.
Algunos de los participantes de los estudios eran bebés y otros eran embarazadas y mujeres que estaban amamantando.
Diez estudios habían experimentado con el uso de probióticos versus placebo. Los probióticos son microbios, principalmente bacterias, que viven en los intestinos y facilitan la digestión. Se encuentran en algunas comidas, como el yogur.
Unos pocos estudios sobre niños con riesgo de desarrollar eccema que habían utilizado Lactobacillus rhapsodic GG o la cepa HN001 de Lactobacillus rhamnosus hallaron que aquel riesgo disminuía a la mitad comparado con placebo.
Además, varios otros estudios que les habían administrado a los niños combinaciones de probióticos también detectaron que el riesgo disminuía por lo menos a la mitad.
"Es fascinante saber que los probióticos, que sólo pueden subsistir dentro de los intestinos, pueden afectar remotamente la piel", dijo Michail.
Pero no todos los probióticos funcionaron. En especial cuando el equipo revisó estudios sobre otros tipos de suplementos.
Al revisar los estudios sobre prebióticos, sustancias alimentarias que promueven el crecimiento de las bacterias intestinales "buenas", el equipo observó que dos habían hallado que los suplementos reducían el eccema, mientras que uno no había detectado cambio alguno en la gravedad del trastorno en los niños que ya lo padecían.
Michail agregó que los beneficios de los probióticos son leves y que los efectos de su administración en el largo plazo aún no se han estudiado adecuadamente.
Reuters Health
Via MedlinePlus

bacteria "amigable" calmaría los cólicos del bebé

NUEVA YORK (Reuters Health) - Científicos de Italia tienen buenas noticias para los padres de bebés con cólicos: una dosis diaria de una bacteria "buena" ayudaría a sus hijos a llorar menos.

Luego de 3 semanas bajo tratamiento con bacterias probióticas, un grupo de bebés lloró alrededor de media hora por día, mientras que un segundo grupo tratado con placebo seguía llorando alrededor de una hora y media diaria.

Al inicio del estudio, todos los bebés lloraban entre 5 y 6 horas por día.

La causa exacta de los cólicos, que afectan a hasta el 28 por ciento de los bebes menores de 3 meses, es desconocida, según el doctor Francisco Savino, del Hospital de Niños Regina Margherita, de Turín, Italia.

En un correo electrónico enviado a Reuters Health, Savino dijo que la causa "sería multifactorial" e incluiría factores sociales y psicológicos, además de alergias a ciertos alimentos, como la leche de vaca.

El autor principal del estudio agregó que investigaciones recientes habían sugerido que los bebés con cólicos tendrían un desequilibrio de las bacterias en el intestino.

En el estudio publicado en Pediatrics y financiado por BioGaia AB, de Estocolmo, una empresa que produce gotas con probióticos para bebés, entre otros productos con la bacteria L. reuteri, el equipo comparó esa "bacteria buena" con placebo.

Los padres les administraron a sus hijos 5 gotas del probiótico activo (L. reuteri seca por enfriamiento suspendida en aceite) o un placebo (el mismo aceite, pero sin la bacteria) una vez por día, media hora antes de la alimentación matutina.

Todos los bebés recibieron lactancia materna exclusiva y las madres no bebieron leche de vaca durante las 3 semanas que duró el estudio, realizado a doble ciego (ni los médicos ni los padres sabían qué bebé recibía el probiótico).

Al inicio del estudio, los 25 bebés del grupo tratado con probiótico lloraban unos 370 minutos por día, comparado con 300 minutos en el grupo de 21 bebés tratados con placebo. Esta diferencia no era estadísticamente significativa.

El día 21, los bebés tratados con probiótico lloraban unos 35 minutos por día, comparado con 90 minutos en el grupo control.

Luego de los primeros siete días del estudio, 20 bebés tratados con probiótico ya habían respondido al tratamiento, es decir, lloraban por lo menos un 50 por ciento menos que al principio, a diferencia de 8 bebés del grupo control.

Mientras que transcurridos 14 días, habían respondido 24 bebés tratados con probiótico y 13 del grupo control; y luego de 21 días, 24 bebés del grupo tratado con probiótico y 15 tratados con placebo.

El equipo analizó muestras de material fecal de los bebés antes y después del tratamiento y confirmó un aumento del nivel de la bacteria probiótica en el grupo que había recibido la bacteria "buena", así como también una reducción de la cantidad de E. coli y de amonio.

Las teorías sobre las causas de los cólicos incluyen la hipótesis de que el exceso de E. coli en los intestinos de los bebés aumenta la cantidad de gas.

Los autores sostienen que el probiótico mejoraría la función intestinal y calmaría la actividad nerviosa de los intestinos de los bebés.

Además, atribuyeron la reducción del llanto en el grupo control a la ausencia de leche vacuna en la dieta materna durante la investigación o el crecimiento natural de los bebés (superación de la etapa de cólicos).

FUENTE: Pediatrics

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