LO QUE DEBES SABER SOBRE EL COLICO DEL LACTANTE

Ponerle fin a un cólico en los primeros meses de vida puede ser una tarea muy dificil para los padres. Se ha escuchado decir que sus bebes han llorado toda la noche y no han podido hacer nada para aliviarlo.

Por lo general el llanto incontrolable del bebe se debe a un cólico aunque es el pediatra quien solamente puede confirmarlo. Debemos comprender que el diagnóstico no solo se hace por el llanto de forma histerica del bebé sino por que también se le ve la barriga dura, piernas encogidas y las manos cerradas y se nota que el llanto es por dolor.
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Si ya conoces a tu bebé y te has dado cuenta que el llanto es por un cólico ten en cuenta lo siguiente:

- Suele presentarse en los primeros 3 meses de vida y asi como aparece desaparece.han comprobado que

- Envolver a tu bebé en una manta ayuda a calmar el llanto, facilita el sueño y contribuye a aliviar las molestias típicas de los cólicos.

- Los masajes suaves en la barriguita del bebé en el sentido de las agujas del reloj es una técnica que funciona muchas veces aliviando su dolor.

- También pueden servirse de tisianas específicas para esas molestias, lo mismo que de algún tipo de producto natural similar.

- Los bebés pueden percibir nuestro estado alterado y nervioso y llorar más, por eso lo más recomendable es mantener la calma y tranquilidad.

- Pueden presentarse todos los dias y especialmente por las noches y los bebés suelen llorar por varias horas, recuerda que estos cólicos son fruto de que el aparato digestivo del bebé todavía no está preparado ni acostumbrado.

- La música suave un masaje con amor y cargar siempre a nuestro hijo serán el mejor modo de ayudar a nuestro bebé a sobrellevar los cólicos del lactante.

Si tienes dudas sobre su dolor no dudes en llevarlo inmediatamente al Pediatra quien podrá ayudarte a controlar los cólicos de tu hijo.

ABUELOS ¿CRIAN O MALCRIAN?













Es común escuchar que algunos matrimonios se quejan de los cuidados que los abuelos dan a los nietos, pues el consentirlos o tolerarles algunas acciones es una forma de malcriarlos. La clave está en dilucidar si la percepción negativa de los padres sobre los abuelos se debe a celos o si realmente, la permisividad de los abuelos es algo negativo para los chicos.


Ayuda a los padres

Si bien es cierto que algunos abuelos no respetan a sus hijos en el rol de padres, también hay hijos que piensan que los abuelos deben abandonar todo para cuidar a sus niños y otros que no respetan el rol del abuelo.

Las quejas que más se escuchan son: "mi mamá malcría a mi hijo", "le hace comida especial y le deja hacer lo que quiere", "mi papá lo entretiene con juegos cuando tiene que estudiar".


Una consulta frecuente es qué hacer con estos abuelos y si le hace bien a los niños que ellos permitan cosas que los padres prohíben. En mi opinión... sí, les hace bien. Porque en la vida necesitarán una imagen segura que los sostenga y esa será la de sus padres como modelo, pero también tendrán otro aporte: el de esos abuelos con sus mimos, el juego y las historias de la familia.

Los abuelos de hoy son en muchos casos más jóvenes, actualmente trabajan o tiene vida propia con amigos y actividades y también se ocupan de sus nietos y les dan un modelo de vida, ya que la ancianidad no es un espacio de dolor e inactividad encerrado en casa.

Lo que enoja a los padres es que a ellos les toca ser "los malos de la película", porque ponen límites. Mientras que los abuelos permiten el juego y la complicidad de hacer TODO. Pero se olvidan lo tranquilos que están cuando los niños quedan con el cuidado y el amor de los abuelos. También se olvidan que ellos equilibran la cuota de afecto -que a veces los padres con varios hijos y trabajando todo el día no llegan a cubrir- y para eso está la familia.

Los niños reconocen la autoridad de los padres si éstos son firmes y afectuosos y cumplirán las normas de los padres, aunque los abuelos los consientan. En algunos momentos se podrán rebelar o estar más caprichosos. Pero esto es normal, quieren transgredir, salirse con la suya y eso no es malo, forma su personalidad y hay que ver hasta donde se los deja.

Fuente: http://www.univision.com/content/content.jhtml?chid=10&schid=1948&secid=0&cid=2228297

La información fue obtenida del enlace citado cualquier reclamo sobre derechos de autor, por favor remitirse a la página mencionada.

¿COMO DISCIPLINO A MIS HIJOS?

La disciplina es educación que corrige la mente y el corazón y nuestros hijos la necesitan constantemente. Por ello es necesario impartirla con amor.

Es bien sabido por muchos que la disciplina combina técnicas positivas como negativas y es de nosotros los padres saber aplicarlas.


CÓMO CASTIGAR

Todos los padres tienen firmes opiniones sobre el castigo y todos, lo admitan o no, usan el castigo como una forma para enseñar al niño la conducta adecuada. Si se manda al niño a su habitación, se le restringe el tiempo para ver televisión, se le retira un juguete que adora o se exclama con firmeza ¡No! cuando un niño que anda a gatas intenta encaramarse al fogón, se están empleando los principios del castigo para modificar conductas.

Sería maravilloso poder educar a los niños utilizando sólo técnicas positivas, pero no es posible. Para enseñarles patrones de conductas deseables, hay que hacer uso de las consecuencias positivas y negativas. El castigo no debe considerarse necesariamente como bueno o malo. Los autores no están en contra de su aplicación. Están a favor del uso eficaz del castigo, con una buena técnica. Pero el castigo solo no produce los efectos deseados. Ello se debe a que es totalmente negativo. Enseña al niño lo que no debe hacer en lugar de lo que se debe hacer. Cuando se utiliza aislado, sin el equilibrio de refuerzos positivos para conductas adecuadas, no enseña al niño cómo reemplazar la mala conducta por otra más aceptable.

Martita de tres años, se sube a una silla para coger un vaso. Su madre la baja de la silla y la riñe por haber subido. Heather se echa a llorar y dice «Ya no lo volveré a hacer, mamá». Esto es correcto de momento, pero ¿ha aprendido que hay tazas más abajo o que la próxima vez debe pedir ayuda? Aprendió lo que no debe hacer, pero no lo que debe hacer en el futuro. Además los efectos del castigo ocasional son buenos pero cuando se usa un castigo muy a menudo, pierde eficacia.

Este es el clásico efecto de la adaptación y es una de las razones por las que no recomendamos el pegar como una forma de castigo. Dado que el castigo es, a veces, una técnica necesaria, la cuestión que se plantea es cuándo y cómo usarlo. Se sugiere seguir los siguientes puntos básicos:

Elegir un castigo que reduzca la conducta no deseada

El castigo es solamente eficaz si hace que disminuya la probabilidad de que una conducta inapropiada se repita. Esto es especialmente cierto si recibe pocos elogios por sus acciones positivas. Si con el bofetón, el sermón, la prohibición o la retirada de juguetes 0 permisos no se consiguen resultados, no puede hablarse de castigo.

Un ejemplo clásico es el de Enrique, de nueve años. Se le envió a su habitación por haber pegado a su hermana. En su habitación, jugó con los robots y con el ordenador. Cuando su madre fue a decirle que podía salir, estaba viendo a su héroe favorito en la televisión. No podía haberle importado menos que le enviasen a su habitación. Al salir, volvió a pegar a su hermana por crearle problemas.

El consejo de los autores es el de observar los efectos que tiene el castigo. Si la conducta indexada decrece, entonces la consecuencia debe ser el castigo. Si no es así, no vale la pena repetir la acción. Hay que probar otra


Use el castigo con moderación

Si se usa el castigo demasiado a menudo, el niño se habitúa y deja de ser eficaz. Cualquier acción -incluso si es eficaz- como la regañina, la prohibición de televisión y el azote, se verá debilitada con el abuso y no tendrá los efectos deseados cuando se necesite.

Usar el castigo combinado con técnicas positivas

Cuando se escoge el castigo, asegúrese de que se está proporcionando también disciplina positiva. En sí mismo, el castigo no enseña al niño a portarse bien. Para animar al niño a actuar de la forma deseada, se deben definir, enseñar y recompensar las conductas positivas que se quieren establecer. Si se castiga a un niño por correr de un lado a otro de la calle, hay que enseñarle también a pararse, mirar y escuchar antes de cruzar la calle. Elógiele por quedarse en la acera o por mirar cuidadosamente antes de cruzar la calle. Esto hará que el castigo por comportamientos indexados sea más eficaz.

No retrase el castigo

Si se va a castigar al niño, hágalo tan pronto como sea posible después de la mala conducta. Las conductas se controlan mediante consecuencias inmediatas, así que no hay que esperar «hasta que venga papá». No espere hasta la tarde, o hasta mañana, o la semana que viene. Todo castigo pierde su eficacia si se retrasa y el niño puede no relacionarlo con la mala conducta que lo causó.

Explique siempre las consecuencias

El niño debe saber qué conductas le desagradan y lo que va a ocurrir si continúa perseverando. Explíquele cuáles son las reglas y las consecuencias que seguirán si no las tiene en cuenta.

Sea firme

El castigo eficaz no es solamente repentino, sino que también es predecible. Debe darse siempre y en cada ocasión en que ocurra la mala conducta. Si se le ha dicho al niño que si tira un módulo de construcción lo perderá, se le debe quitar el módulo inmediatamente después de que lo haya tirado.

No amenace en vano

No hay que amenazar al niño con castigarle y luego no seguir adelante. No hay que darle una segunda, tercera , décima oportunidad antes de entrar en acción. Se debe decir lo que se va a hacer y hacer lo que se ha dicho en todas las ocasiones. La falta de consistencia y las amenazas vanas conducen a la mala conducta, que se convierte en más firme y más resistente al cambio.

Dar una oportunidad para la buena conducta

El efecto inmediato del castigo es enseñar al niño lo que es correcto, pero hav que darle la oportunidad de que demuestre lo que ha aprendido. Los castigos prolongados no permiten que se dé esto último. Por ejemplo, tomemos el caso de volver a casa. El niño llega tarde a casa cada noche o ha ignorado diversas llamadas para entrar en casa a cenar. Usted, en el enfado, le mantiene en casa durante un mes. Durante este mes, el niño no puede demostrar que ha aprendido a entrar en casa o a responder a las llamadas. Puede estar tan resentido por el castigo, que se escape o actúe como un animal enjaulado. Si se le castiga teniendo que ir directamente de la escuela a casa durante dos días entonces tiene la oportunidad de demostrar que ha aprendido las reglas. A lo largo de un mes tiene muchas oportunidades para volver a ganarse la confianza de los padres.

Como principio general, no se recomienda el castigo físico, pero existen algunas excepciones aisladas. Si, por ejemplo un niño de dos años quiere introducir un objeto metálico dentro de una toma de corriente, se debe gritar ¡ No!, coger el objeto metálico y darle al niño un golpe en las manos. Para los niños que todavía gatean, esto es mucho más eficaz que una conferencia sobre los peligros de la electricidad.

Una actitud alternativa, realmente más eficaz con algunos niños, es seguir sujetando la mano del niño al tiempo que se le dice ¡No! enfáticamente. La restricción momentánea funciona bien a menudo con niños pequeños. También es una buena alternativa cuando los padres están tan frustrados que se dan cuenta de que pueden perder los estribos y pegar al niño con demasiada fuerza.

Nunca se debe aplicar el castigo físico en un estado de ira. Si se decide pegar al niño, hay que hacerlo como una elección consciente en vez de como una respuesta emocional del momento. La acción del padre debe ser breve, con propósito y controlada. Se cree que los límites del castigo físico deben ser un cachete en la mano o en el trasero con la mano abierta. Cualquier cosa que sobrepase ese límite podría llegar a ser peligrosa. Nunca se deben usar cinturones, varas, o cualquier otro objeto para pegar a un niño.

En su lugar, se deben intentar las técnicas de control no físico como son la de ponerle de cara a la pared, la sobrecorrección y otras formas de castigo como las restricciones y supresión de privilegios u objetos. Hay que recordar siempre que las mejores técnicas de disciplina incluyen consecuencias tanto positivas como negativas previstas como forma de cambiar una conducta.

COMO USAR LA TÉCNICA DE MANDAR A UN NIÑO AL RINCON O "TIEMPO FUERA"

La mayoría de las técnicas para hacer de padre no son nuevas. La del rincón lleva mucho tiempo utilizándose. Se utiliza también con otros nombres, como la de poner de cara a la pared o la de fuera de juego. En términos prácticos, significa apartar al niño de una actividad o situación para que no pueda tomar parte en esa actividad o recibir elogios y atención. Como técnica de castigo, puede ser muy eficaz si se utiliza correctamente. Se deben incorporar los siguientes pasos en el plan:

Elegir cuidadosamente el rincón o "fuera de juego"

Para que sea eficaz la técnica del rincón o fuera de juego, el niño tiene que sentir que le falta algo mejor de lo que está experimentando en el rincón. Por lo tanto, el lugar debe ser un sitio aburrido -no cruel, oscuro, o tenebroso- simplemente aburrido. Puede servir cualquier lugar de la casa que no sea interesante. Un «rincón de meditación» funcionará también, si está apartado de la zona principal de la actividad familiar. Un dormitorio también sirve si el niño puede ser reducido a su cama. El lugar en sí tiene menos importancia en realidad que el hecho de que el niño prefiera estar en otro sitio. Si Carlos quiere ver un programa de televisión desesperadamente, jugar con su hermano, o montar en su bicicleta, incluso una habitación llena de juguetes es un buen lugar para funcionar como rincón.

Explicarle al niño las reglas de estar en el rincón o de cara a la pared

En un momento tranquilo antes de tener que usar esta técnica, se debe decir al niño que se le mandará al rincón si continúa desobedeciendo. Explíquele que esto le ayudará a romper con este hábito. A continuación persevere con la técnica cada vez que el comportamiento se repita.

Al principio se debe aplicar el mandarle al rincón solamente para un comportamiento. Cuando haya cambiado dicho comportamiento, úselo para otro. Si se usa para muchos comportamientos incorrectos al mismo tiempo, el niño se confundirá, preguntándose por qué está en el rincón en ese momento. Además, el tiempo en el rincón, como cualquier técnica de castigo, pierde su eficacia al utilizarla demasiadas voces.

Asignar un tiempo máximo para el rincón según la edad del niño.

Largos periodos de tiempo en una habitación o semana de encierro resultan inútiles, ya que provocan resentimientos en el niño y no mejoran el comportamiento. Un periodo de apartamiento corto normalmente funciona bien y dura sólo pocos minutos. Un niño tiene que estar en el rincón tantos minutos como años tenga. Nos ha parecido una buena norma. Supone cuatro minutos para un niño de cuatro años, cinco minutos para uno de cinco y un minuto más para cada año adicional. Para un niño este es un largo periodo de tiempo sin hacer nada. Interrumpe su actividad, pero al mismo tiempo le proporciona la oportunidad de serenarse y de dejar de hacer aquello por lo cual ha sido enviado al rincón

Añada minutos si hay resistencia

Un periodo de tiempo más corto también da ventaja a los padres. Si se tienen dificultades para poner al niño en el rincón o para mantenerlo allí, se debe añadir un minuto de tiempo por cada instante de resistencia. Si Marshall se niega a ir al rincón, se le debe llevar allí y decirle, «Ahora es un minuto más». Vigílele si es necesario. Si se va sin permiso, se le debe volver a llevar y castigarle con otro minuto. Intente no sobrepasar las tres penalizaciones de un minuto, ya que en esta etapa será más eficaz añadir otra consecuencia.

Añadir consecuencias de apoyo para la resistencia excesiva

Si se llega a un punto en el que es necesario un apoyo para las palabras y acciones paternas, se puede informar al niño de que, si no cumple su tiempo en el rincón, perderá su juguete favorito o un privilegio durante unos días. Sea consecuente con ello. A menudo, la resistencia se hará menor al saber que existe una consecuencia de apoyo.

Utilice el reloj de cocina

Se deben controlar los minutos que pasan, con un reloj de cocina, mejor. Dígale al niño cuánto tiempo debe quedarse en el rincón y que cuando suene el timbre puede regresar si se ha tranquilizado. Si se ha añadido tiempo, volver a poner el minutero. Si todavía no se ha tranquilizado cuando se haya cumplido el tiempo, no permita que se vaya hasta que se haya controlado.

No permitir que el tiempo fuera de juego (en el rincón) se convierta en una manera de evitar responsabilidades

Cuando el tiempo se cumpla, se debe hacer que el niño haga lo que se le pidió que hiciera antes de comenzar el tiempo fuera de juego 0 que adopte el comportamiento apropiado. Cuando coopere, se le debe elogiar calidamente.

Adoptar el procedimiento para niños más mayores

Aunque el tiempo fuera de juego o en el rincón funciona mejor con niños de edades entre dos y doce años aproximadamente, los mismos principios se aplican para el encierro en casa u otras formas de tiempo fuera de juego más apropiadas para niños mayores. Breves períodos de encierro o apartamiento son mejores semanas o meses y siempre pueden ser reactivados si el niño cae en sus antiguos hábitos. Por ejemplo, si bajan las notas de un chico, se le puede tener castigado en casa durante unos días hasta que muestre que está estudiando más y más constantemente. Si flojea una vez se haya levantado el castigo, se puede volver a aplicar. Si el niño abusa del teléfono, se le puede prohibir que haga 0 reciba llamadas esa noche. A la noche siguiente se pueden restablecer las reglas para el uso del teléfono y lo puede intentar de nuevo. Cuanto más corto sea el periodo de castigo, más motivado está el niño y más justo le parece éste.



Fuente: www.aibarra.org/enfermeria/sicologia/tema2.htm

EE.UU: Retiran de mercado 600.000 cunas tras muerte de bebé


He aqui una información importante que encontré en la Web con el fin de prevenir este tipo de accidentes:

En Washington el fallecimiento de un bebé de 6 meses provocó el martes el retiro del mercado de aproximadamente 635.000 cunas que fueron vendidas por Kmart, Sears, Wal-Mart y otras tiendas al menudeo.


La Comisión de Seguridad en los Productos de Consumo (CPSC, por sus siglas en inglés) anunció el retiro de 20 modelos de cunas Dokrel Asia, con ambos costados abatibles y barandales frontales fijos.

Algunas de estas cunas fabricadas en China y Vietnam fueron retiradas porque sus costados pueden desatarse, creando un espacio donde un bebé puede quedar atrapado, se puede sofocar o estrangular.

Un bebé de seis meses de Cecar Rapids, Iowa, se estranguló al quedar atascado en la cuna cuando las partes metálicas del costado retráctil se rompieron. Los padres del menor utilizaron la cuna después de intentarla reparar por sí mismos.

Algunas de las cunas también fueron retiradas porque los infantes podrían quedar atrapados si alguno de los barrotes se dañaba o se rompía. Esto podía ocurrir cuando se le usaba la cuna, o cuando era ensamblada, desarmada o enviada como carga.

La CPSC y la firma Dorel Asia SRL con sede en Barbados han recibido 31 informes de incidentes que involucraban a cunas con costados desprendibles, entre ellos seis en los que los niños se vieron atrapados entre el colchón y el costado abatible.

Tanto la Comisión como la empresa también recibieron 36 informes de barrotes rotos, y dos incluían informes de niños atrapados.

Fuente: http://www.univision.com/contentroot/wirefeeds/usa/8124387.shtml

COMO DEJAR LOS PAÑALES



El pañal da a los nenes seguridad, los mantiene protegidos, contenidos. Hacer pis y pufis en el pañal es algo que viven como placentero (aunque a nosotros pueda darnos asco), lo que él produce se queda cerca de el y es agradable.


Entonces, de repente, llegan los papás y le dicen que hay que empezar a hacer en el baño, lo cual implica para el nene renunciar al placer que le generaba hacerse en el pañal. Y ¿por qué renunciar a ese placer? Lo hacen para sentirse amados y aceptados por sus papás y sus familiares, lo que implica cumplir con sus expectativas y, así, ir apropiándose de las costumbres de su familia y su comunidad.

Para escribir este artículo tomo como guía a la Lic. Alejandra Libenson que escribe sobre este tema en su libro “Criando hijos, creando personas”

Cuando están listos para controlar esfínteres

El nene tiene que estar preparado físicamente y emocionalmente para poder hacerlo y esto se logra a partir de los dos años. Entre los dos y los tres años se lleva a cabo el proceso de aprendizaje aunque a algunos nenes puede llevarles un poco más de tiempo.

Las escapadas eventuales de noche o de día son normales hasta los seis años. Puede suceder que al principio se olviden de avisar, sobre todo si están entretenidos con algo. Es común que una vez que adquirieron el control aparezcan regresiones, por ejemplo cuando nace un hermanito, frente a una mudanza o frente a problemas familiares puede pasar que se vuelva a hacer pis. Las idas y vueltas son normales y esperables, ya que el control de esfínteres es un proceso cultural que lleva tiempo, no es de un día para el otro y exige mucha paciencia y tolerancia por parte de los papás.

Los chicos suelen controlar primero el pis y luego la "Pufis" y primero de día y luego de noche.

Etapas por las que atraviesan

Como dice Alejandra Libenson:

1° hacerse pis y pufis sin mostrar interés por el control

2° avisar que se hizo cuando ya está sucio

3° avisar mientras está haciendo

4° Tener ganas, avisar y llegar a tiempo al baño sin que se le escape. Lo cual implica poder esperar. (Aprender a retener y expulsar teniendo registro y control de ello).

Cómo ayudarlos

Invitarlos a conocer los objetos que comenzará a usar: pañal que se baja, pélela, adaptador de inodoro, inodoro.

Sugerirles que avisen cuando tengan ganas y acompañarlos al baño para ver si sale y si no sale decirle que no se preocupe que ya lo va a lograr.

Tratar de no apurarlos ni poner expectativas demasiado altas sobre ellos, tener en cuenta sus tiempos y necesidades. Si le sacamos el pañal demasiado pronto, el nene hace grandes esfuerzos por aprender a controlar y entonces suelen aparecer regresiones: el pis se escapa, pueden aparecer constipaciones, miedos a ir al baño, etc.

Lo importante es ir interpretando las señales que nos dan los chicos para orientar nuestras acciones y poder acompañarlos. Tiene que aparecer en los nenes el deseo de probar solos y poder expresarlo. Si dice pis o "pufis" no quiere decir necesariamente que ya controla. Al principio dicen estas palabras porque las empiezan a reconocer, luego pueden decirlas porque se hicieron y finalmente porque quieren hacer. Un buen indicador para sacar el pañal de noche es cuando la cama o el pañal ya no aparece mojada.

Cuándo consultar

Si observamos en los chicos que aparece mucho miedo, angustia, constipaciones, dolores de panza, que aguanta varios dias hasta que se hace encima o tiene dificultades para controlar el pis o la pufis luego del período esperable para hacerlo, es conveniente hacer una consulta al pediatra.

Fuente: Lic. M.Paula Gerardi (http://orientacionapadres.com/)

LA MUSICA Y LOS BENEFICIOS PARA LOS NIÑOS

La música es un elemento importante para su desarrollo humano, social, comunicativo y expresivo Quizá nunca te hayas parado a pensarlo pero, ¿conoces todos los beneficios que la música puede aportar a tu hijo? Si la respuesta es negativa, presta atención porque hoy te proponemos llenar tu casa de notas musicales.


En la actualidad, la música se está introduciendo en la educación desde edades muy tempranas. Ignacio Gómez Peña, maestro del Colegio del Álamo especializado en educación musical, explica que “los beneficios que la música aporta a los niños son muy diversos. Con la música trabajas los distintos aspectos del ámbito humano, el ámbito social, comunicativo y expresivo”.

Pero si queremos ayudar a nuestro bebé desde sus primeros días e incluso desde que todavía se encuentra dentro nuestra tripa, la música es una gran opción. A partir de las 20 semanas de gestación, el bebé puede oír y recordar melodías. Y desde el momento en que nacen, podemos comprobar cómo responden a estímulos auditivos. Entonces, ¿por qué no recurrir a la música para enseñarles a hablar, a moverse o a memorizar?

Música para aprender

A la hora de enseñar a tu bebé a hablar, la música puede ser una buena herramienta. No sólo porque estimula la alfabetización, sino también porque aumenta el nivel de concentración.

Ignacio Gómez Peña comenta que “las canciones pueden ayudar a la adquisición del vocabulario a partir de la repetición constante de cantares y rimas musicales”. La mayoría de las canciones infantiles contienen numerosas sílabas rimadas y repetitivas que ayudarán al niño a memorizar y a entender nuevos conceptos. Y además, si a éstas le añadimos gestos, podremos favorecer su aprendizaje mientras pasamos un buen rato en compañía de los que más queremos.

Asimismo, la música también estimula la expresión corporal. Con los gestos y los diferentes ritmos el niño irá incorporando nuevos movimientos, favoreciendo de esta manera su coordinación corporal.

Música para relajarse y relacionarse

La música tiene el curioso don de acercar a las personas, por tanto, el bebé que esté acostumbrado a disfrutar de la música, será más dado a relacionarse con otros niños.

Igualmente, serán bebés más tranquilos. Todos conocemos la famosa frase de ´la música amansa a las fieras´, pues ahora comprendemos su verdadero significado. Si somos capaces de asociar una melodía a los momentos de tranquilidad, cuando el niño esté más irritado podremos utilizar esa canción para calmarlo. Gómez Peña recomienda “canciones infantiles para calmar y entretener a los niños y música clásica como acompañamiento a otras actividades que exigen mayor concentración, como son los dibujos o la lectura”.

Pero como con cualquier otro hábito, deberemos iniciar al niño en el mundo de la música poco a poco. Dejando un rato al día para disfrutar de las notas y los ritmos en compañía de los más pequeños, pronto asociarán la música con un momento de diversión y habremos conseguido nuestro objetivo: mi bebé disfruta con las canciones.

DEPRESION INFANTIL




Los bebés también se pueden deprimir. De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), desde el primer año de vida los niños pueden sufrir este trastorno debido a la falta de apoyo y afecto materno.
La depresión infantil es un trastorno de las emociones que se presenta, principalmente, entre los cinco y los 12 años de edad, y en nuestro país afecta a cerca de tres por ciento de los infantes. Ataca más a los niños que a las niñas. Siete de ellos por cada tres de ellas.


José Luis Vázquez Ramírez, especialista del hospital siquiátrico Doctor Héctor Hernán Tovar Acosta, explicó que la depresión infantil tiene entre sus causas un origen genético, además de problemas familiares que dañan la autoestima del niño.

El principal detonante de la depresión infantil es el maltrato y la violencia intrafamiliar. En edad escolar se agregan a la lista de causas las presiones y el rechazo en las aulas.

El IMSS detecta aproximadamente 500 casos de niños deprimidos cada mes en los hospitales que brindan atención paidosiquiátrica.

La repercusión para los infantes que no son atendidos con especialistas es que pueden complicar su situación y tener problemas de aprendizaje, trastornos graves de conducta y hábitos alimenticios, así como el riesgo de suicidarse.

Los signos de alerta para que los padres sepan que sus hijos cursan con un cuadro de depresión, según el doctor Vázquez Ramírez, es que éstos manifiesten rechazo al alimento, bajo peso, problemas de sueño y enfermedades recurrentes del aparato respiratorio, vías urinarias y gastrointestinales.

El especialista del IMSS detalló que los niños con problemas de depresión no tienen que utilizar necesariamente un fármaco antidepresivo, pues pueden ser tratados con terapia a través de juegos, sicoterapia individual y sicoterapia cognitivo-conductual, que pueden modificar su estado emocional con un porcentaje de éxito de hasta 90 por ciento.

Además, señaló, la familia juega un papel determinante para evitar que los niños se depriman a través de la promoción de valores y comunicación constante.

Fuente: http://www.exonline.com.mx/diario/noticia/primera/pulsonacional/primero_se_deprimen_y_luego_gatean/831351

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